Historia y características del conductismo

En el fascinante mundo de la Psicología, existen diversas corrientes teóricas que buscan comprender y explicar el comportamiento humano. Una de las orientaciones más destacadas es el conductismo, que se centra en el estudio de las leyes que determinan la conducta tanto en seres humanos como en animales. A lo largo de este artículo, exploraremos en detalle la historia y las características principales de esta corriente, así como los conceptos clave que la fundamentan.

El conductismo: una perspectiva objetiva

En la actualidad, la Psicología ha evolucionado y se ha diversificado en una gran variedad de enfoques teóricos. Cada uno de estos paradigmas puede ser comparado con las ideologías políticas o las creencias religiosas, ya que cada uno ofrece una forma única de comprender y abordar el comportamiento humano. Uno de los enfoques más populares entre los psicólogos es el conductismo.

El conductismo se caracteriza por su enfoque objetivo, dejando de lado los aspectos subjetivos y centrando su atención en el estudio de la conducta observable. Los conductistas conciben a los seres vivos como “tabulas rasas”, es decir, como seres cuya conducta es determinada por los refuerzos y castigos presentes en su entorno.

La influencia de los pioneros del conductismo

El conductismo tuvo sus inicios a principios del siglo XX, gracias a la labor de destacados investigadores que sentaron las bases de esta corriente. Uno de ellos fue Wilhelm Wundt, quien estableció el primer laboratorio de Psicología científica en 1879. Aunque Wundt no se considera propiamente un conductista, su enfoque experimental sentó las bases para el estudio objetivo de la conducta.

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Posteriormente, John B. Watson se convirtió en una figura clave en el desarrollo del conductismo. Watson criticó la metodología introspectiva utilizada por la Psicología de la época y propuso centrarse en el estudio de la conducta manifiesta, es decir, en lo que puede ser observado y medido objetivamente. Además, Watson rechazó la concepción dualista que distinguía entre la conducta de los seres humanos y la de los animales, argumentando que ambos debían ser estudiados de la misma manera.

Para demostrar la previsibilidad y modificabilidad de la conducta humana, Watson llevó a cabo el famoso experimento del pequeño Albert. En este experimento, Watson condicionó al niño a temer a un objeto que originalmente no le generaba miedo, demostrando así que la conducta humana puede ser influenciada y modificada mediante el condicionamiento.

Otro destacado investigador en el campo del conductismo fue Ivan Pavlov, quien desarrolló el concepto de condicionamiento clásico. Pavlov realizó experimentos con perros, en los que asoció un estímulo neutro, como el sonido de una campana, con la presentación de alimento. Con el tiempo, los perros comenzaron a salivar al escuchar el sonido de la campana, incluso sin la presencia del alimento. Este fenómeno, conocido como condicionamiento clásico, ha sido ampliamente utilizado en intervenciones de modificación de conducta en seres humanos.

Edward Thorndike también contribuyó al desarrollo del conductismo con su teoría del condicionamiento instrumental. Thorndike propuso que la conducta es influenciada por las consecuencias que le siguen, ya sea en forma de refuerzo o castigo. Esta teoría se basa en la idea de que los organismos aprenden a asociar una conducta con sus consecuencias, y tienden a repetir aquellas conductas que son reforzadas y a evitar aquellas que son castigadas.

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Posteriormente, Burrhus F. Skinner llevó el conductismo a un nivel más radical con su teoría del conductismo radical. Skinner propuso que la conducta es determinada por la asociación entre estímulos y respuestas, y que los conceptos de refuerzo positivo y negativo son fundamentales para comprender y modificar la conducta. El refuerzo positivo consiste en la presentación de un estímulo agradable o deseado después de una conducta, lo cual aumenta la probabilidad de que esa conducta se repita en el futuro. Por otro lado, el refuerzo negativo implica la eliminación de un estímulo aversivo o desagradable después de una conducta, lo cual también incrementa la probabilidad de que esa conducta se repita.

El conductismo en la actualidad

A pesar de su influencia histórica, el conductismo ha perdido relevancia en las últimas décadas con el surgimiento de la psicología cognitiva. Esta corriente teórica se centra en el estudio de los procesos mentales internos, como la percepción, la memoria y el pensamiento, y ha incorporado principios del conductismo en sus terapias y enfoques de modificación de conducta.

Las terapias cognitivo-conductuales son un ejemplo de esta combinación de enfoques. Estas terapias se basan en la idea de que los pensamientos, las emociones y la conducta están interrelacionados, y buscan modificar patrones de pensamiento disfuncionales para promover cambios positivos en la conducta. Utilizando técnicas de condicionamiento y reestructuración cognitiva, las terapias cognitivo-conductuales han demostrado ser eficaces en el tratamiento de una amplia gama de trastornos psicológicos.

Recientemente, han surgido las terapias de tercera generación, que buscan recuperar algunos de los principios del conductismo radical. Estas terapias se centran en la aceptación y el compromiso con los propios valores y objetivos, y utilizan técnicas basadas en el mindfulness y la conciencia plena para promover cambios en la conducta y mejorar el bienestar emocional.

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El conductismo es una corriente teórica de la Psicología que se centra en el estudio de las leyes que determinan la conducta humana y animal. Priorizando lo objetivo por encima de lo subjetivo, el conductismo ha buscado comprender y modificar la conducta a través de conceptos como el estímulo, la respuesta, el condicionamiento, el refuerzo y el castigo. Aunque el conductismo ha perdido relevancia en los últimos años, sus principios siguen presentes en las terapias cognitivo-conductuales y en las terapias de tercera generación, que combinan elementos del conductismo con enfoques cognitivos y de aceptación.

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